A veces tienes miedo de tu Luz.
A veces coges el timón de tu Voluntad y tu cuerpo comienza a reflejar todo el Poder de tu propia Luz.
Entonces te asustas, sueltas el timón y te dejas arrastrar.
Durante el proceso de crecimiento personal es reconocible ese punto en el que la persona siente el miedo a su propio éxito.
En ocasiones es descrito como una sensación de vértigo ante lo desconocido, como el miedo a un futuro que se avista prometedor siendo a la vez percibido como un abismo imposible de predecir.
Cuando saltas no sabes a dónde te va a llevar el vuelo, qué cosas o personas dejarás atrás o cómo serán los lugares nuevos.
Afrontar las propias posibilidades de éxito significa madurar, y esto siempre asusta. Triunfar implica responsabilizarse de aquello que uno mismo genera e implica crear cosas sin saber aún hacia dónde ni cuánto crecerán.
Atreverte a ver tu propia luz, a brillar con toda la fuerza que realmente hay en tu interior lleva implícito salir de la pequeña y oscura, pero familiar y por tanto segura “zona de comfort”.
Ese lugar en el que has estado refugiado tanto tiempo es limitado y por tanto te limita… y por supuesto es a la par conocido y reconfortante incluso aunque te haga sentir triste o frustrada.
Por eso cuando después de un tiempo trabajando uno empieza a ver su propia luz, y de verdad ésta brilla fuerte mostrando su potencia, es habitual el susto.
Muchas veces la persona suelta entonces el control consciente de su voluntad y vuelve al refugio.
Es el miedo al éxito lo que ahora bloquea.
Porque conectar con tu poder y triunfar en esas áreas que te importan implica responsabilizarte de la vida que vas a crear.
Afortunadamente, puedes aprender a conocer y manejar este miedo para seguir avanzando. Te acompañamos.
