Veo el dolor y la soledad y quiero quedarme, contigo, acunando la tristeza.
Sintiendo la serenidad.
Veo el miedo de grandes fauces y quiero abrazarlo, afirmarlo.
Poniendo compasión.
El momento es tan especial que la palabra se queda pequeña.
Tengo en las manos ilusión y confianza.
Con todo lo más difícil, ahí quiero quedarme.
Ahí, estar.
Veo la crisis y su romperlo todo y entiendo ese latir del corazón.
Luego respiro y percibo la magia de su transformación.
Sé del potencial de cambio que la vida nos ofrece, justo ahora.
Quiero acompañarte a coger la ola, mirando el norte, para inventar la vida una vez más.
